Este Blog sólo pretende ser una reflexión sobre algunos temas que giran como un tiovivo en mi cerebro. Quizás tú puedas hacer que en algún momento cesen de dar vueltas.
"La utopía existirá mientras brille una estrella en el firmamento"

"La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable" LEONARDO DA VINCI

"Sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da." ANTONIO MACHADO


jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Qué es la poesía?



Según Yves Bonnefoy, la poesía "es aquello que quiere liberar las relaciones entre los hombres de los prejuicios, ideologías y quimeras que los empobrecen".

La palabra poesía proviene del vocablo griego “poiesis”, que significa creación. Platón define este término, en su célebre obra El Banquete, como “la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser”. Heidegger se refiere a la “poiesis” como el “alumbramiento”, como "el florecer de la flor, el salir de una mariposa de su capullo, la caída de una cascada cuando la nieve comienza a derretirse". ¿Acaso puede definirse con más acierto qué es la poesía?

En la antigüedad, a todas las composiciones literarias se les conocía con el nombre de poema. Se trata, pues, la poesía de la expresión de los sentimientos por medio de la palabra, utilizando el verso, es decir aquellas líneas de palabras que están sujetas a una cadencia y, en ocasiones, a una determinada medida, o la prosa: lenguaje poético utilizado sin necesidad de guardar ritmo ni medida.

La poesía es una de las artes más antiguas que se conocen y durante siglos estuvo íntimamente ligada a la música, a la que servía de soporte literario para remarcar el ritmo musical. De ahí que, durante un largo período de tiempo, se le diera el nombre de poesía sólo a aquellos versos que se ajustaban a una métrica precisa y estricta, negando el verso libre donde la métrica carece de sentido o es lo menos importante.

Hoy podemos afirmar que la poesía es mucho más que eso, “la poesía, en voz de Pedro Salinas, es encontrar la esencia de la realidad, descubriendo el tiempo y sus interrogantes”. Es en la poesía donde el ser humano se cuestiona su vida y se desnuda ante sí mismo, dejando aflorar sus más íntimos y profundos sentimientos y se descubre ante los demás y ante el mundo, en un instante íntimo y preciso, abriendo su razón, su corazón y su alma. Decía Rimbaud que “la poesía quiere cambiar la vida”. Y es cierto, quienes escribimos poesía queremos y necesitamos cambiar la vida desde la misma concepción utópica de la vida, proyectándonos en un mundo idealizado y alternativo al mundo existente, para poder realizarnos como seres humanos, pero también lo hacemos para que el otro lea el poema, lo interiorice y lo concluya. Sólo así podemos hacer posible que brote la utopía entre los surcos de la realidad. Basten estos versos del poema Utopías del Maestro Benedetti para comprender la necesidad de continuar creyendo en la poesía y en la utopía:

“cómo voy a creer / dijo el fulano
que la utopía ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.”

En palabras de Juan Ramón, “la poesía, principio y fin de todo, es indefinible”. La poesía no puede ser esclava del pensamiento, si acaso éste puede llegar a ser un verdadero cautivo de la propia poesía porque, como dijo César Vallejo, “un poema es una entidad vital mucho más organizada que un ser orgánico en la naturaleza”.

Es cierto que la creatividad poética no tiene ni debe tener limites. No puede ponérsele puertas al campo poético, acotando la forma y el fondo, la poesía no debe tener más fronteras que las que se trazan en el interior de cada poeta a solas con su propia soledad. La poesía no debe ni puede tener más límites que la palabra y el pensamiento libre. Como bien sentenció Leopardi, “la poesía es perderse en lo infinito”.

Decía Jean Cocteau que “la poesía es imprescindible, pero no sé para qué”. Según Gabriel Celaya, "la poesía es un arma cargada de futuro". Y no le falta razón al poeta cuando escribe:

“Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales 

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.”

La poesía, la palabra es el único arma que tenemos para intentar cambiar este mundo injusto que nos rodea. “Poesía es todo lo que se mueve”, afirma Nicanor Parra. Quienes escribimos poesía no podemos dejar de movernos, no podemos dejar de tomar partido ni dejar de mancharnos, no podemos mirar para otro lado porque nos va el futuro en ello. Como escribió Agustín Millares Sall:

“Vuelvo a la carga y te digo: aquí no cabe
esconder la cabeza bajo el ala,
decir “no sabía”, “estoy al margen”,
”vivo en mi torre, solo y no sé nada”.
Te digo y te repito que no vale.”

En un párrafo de su novela Los pasos perdidos, publicada en 1953, donde se debate el mundo de lo real maravilloso, el escritor cubano Alejo Carpentier afirma: "Llego a preguntarme a veces si las formas superiores de la emoción estética no consistirán, simplemente, en un supremo entendimiento de lo creado. Un día, los hombres descubrirán un alfabeto en los ojos de las calcedonias, en los pardos terciopelos de la falena, y entonces se sabrá con asombro que cada caracol manchado era, desde siempre, un poema." “La poesía, tal y como afirmaba Carmen Conde, es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano.”

"¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul:
¿qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú."

Más allá de lo estrictamente poético de estos cuatro versos becquerianos, un poeta sólo concluye su poema cuando los demás lo leen, lo interpretan y lo hacen suyo. En definitiva, cuando realizan su propia poesía.

Dice Laura Gómez Recas, una excelente amiga y poeta, que “la poesía es una lluvia escarlata, con olor a sangre, que brama entre los dedos y se escapa en un vuelo transgresor donde los haya. Es tu alma la red que has de emplear para atraparla.” Creo que es, sin lugar a equivocarme, una de las definiciones más exactas y bellas de cuantas he leído.

Mi poesía es por tanto la búsqueda de mi mismo y de los demás. Si escribo, lo hago para reflejarme, como en un espejo o en un caleidoscopio, ya sea en el papel o en la pantalla del ordenador, y vaciar los sentimientos y las reflexiones sobre mí mismo y sobre todo aquello que me afecta, sea cercano o lejano. Necesito reflexionar sobre la palabra y el silencio, sobre la vida y la muerte, sobre las relaciones interpersonales porque sólo así puedo hacer realidad mis propios sueños. Mi intención última es encontrar las vetas de luz que habitan entre las sombras.

Haciendo mías las palabras del Maestro Borges, “creo que la poesía es algo íntimo, algo tan esencial, que no puede ser definido sin diluirse. Sería como tratar de definir el color amarillo, el amor o la caída de las hojas en el otoño. Yo no sé cómo podemos definir las cosas esenciales... Si sentimos placer, si sentimos emoción al leer un texto, ese texto es poético. Si no lo sentimos, es inútil que nos hagan notar que las rimas son nuevas, que las metáforas han sido inventadas por el autor o que responden a una corriente tal. Nada de eso sirve. Primero debemos sentir la emoción, después tratarnos de explicar o comprender ese texto. Si leemos un poema como un juego verbal, la poesía fracasa; lo mismo ocurre si pensamos que la poesía es solo un juego de palabras. Yo diría más bien que la poesía es algo cuyo instrumento son las palabras, pero que las palabras no son la materia de la poesía. La materia de la poesía -si es lícito que usemos esa metáfora- vendría a ser la emoción.”

Por todo ello, podemos afirmar que es completamente cierto aquello que escribió José Martí: “Un grano de poesía es suficiente para perfumar un siglo”. ¡Ojalá que ese perfume sea tan embriagador que nos cautive para el resto de nuestra vida!

martes, 28 de junio de 2011

LA CAPITAL CUTURAL EUROPEA DE 2016


La candidatura presentada por la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria para la capitalidad europea de la cultura en 2016 ha estado muy bien planteada, apoyándose en un valor que imprime cosmopolitismo a esta ciudad como es el concepto de tricontinentalidad, europea, africana y americana, para construir un entramado artístico, cultural y festivo muy interesante y que debemos continuar manteniéndolo porque, después de todo, la cultura es y debe seguir siendo pensada por y para el pueblo. Por ello debemos continuar afianzando y financiando desde las distintas instituciones públicas los diversos festivales que hasta ahora se han ido desarrollando en nuestro municipio: Música de Canarias, Ópera y Zarzuela, Teatro y Danza y Cine, sin olvidar el WOMAD y el Festival de Jazz.

La candidatura canaria ha sido sin lugar a dudas una excelente candidatura que ha basado su argumento central en ser una ciudad atlántica y ultraperiférica, que se siente profundamente europea pero que también lleva en sus venas sangre africana y americana, una ciudad con más de quinientos años de Historia y que es patria chica del insigne maestro de las letras españolas, el nunca justamente reconocido como tal, Don Benito Pérez Galdós. Ha sido nuestro municipio cuna de geniales artistas, destacando entre otros muchos Manolo Millares, Néstor Martín Fernández de la Torre, Tomás Morales, Alfredo Kraus, Martín Chirino y el mismo Javier Bardem. Es nuestra ciudad el lugar donde nació Juan Negrín, eminente científico y político, último Presidente del Gobierno de la II República Española. Sin embargo no podemos ni debemos caer en el menosprecio a las demás ciudades, porque es de nobleza saber competir, pero más aún es saber perder como se hace en nuestro más representativo deporte, la Lucha Canaria, y entre otras cosas porque no sirve absolutamente de nada la lamentación después de que la suerte ya haya sido echada.

Al igual que nuestro municipio, no ha conseguido el galardón una ciudad tan rebosante de Historia como Segovia, donde fue coronada la Reina Isabel La Católica, por mucho que se enorgullezca de su acueducto con más de dos mil años, a pesar de su herencia celta, romana y visigoda.

Tampoco lo ha logrado la ciudad de Zaragoza, sede del Secretariado de la ONU para Década del Agua, sexta ciudad por cantidad de población de España e importante urbe íbera, romana y árabe, baluarte del heroísmo patriótico por su resistencia espectacular al ejército invasor de Napoleón.

Tampoco lo ha conseguido la ciudad de Burgos con su imponente Catedral, ciudad capital en la Edad Media y en la Edad Moderna y que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Por último, tampoco ha sido merecedora, según el jurado, de tal distinción la bella Córdoba, la ciudad de la Mezquita, acaso uno de los más bellos edificios del mundo, a pesar de albergar en su seno la Historia y la convivencia pacífica de tres de las más grandes culturas y de las tres religiones más importantes del mundo, a pesar de haber visto nacer en su seno a grandes filósofos como Séneca, Maimónides o Averroes, a pesar de contar entre sus hijos más ilustres con poetas tan destacados como Lucano y Luis de Góngora.

Ahora sólo toca dejar de mirarnos el ombligo, ser sensatos, y felicitar a la ciudad ganadora, a Donostia-San Sebastián, que ha logrado ver cumplidas sus aspiraciones tras la última votación del jurado, quien ha visto en su propuesta una candidatura ilusionante, quizás más politizada ahora después de las palabras pronunciadas por el nuevo alcalde donostiarra, Juan Karlos Izagirre, de Bildu, al afirmar que “esta candidatura va a ser un respaldo para la paz y la normalización de nuestro país”.

Sea como sea, y sabiendo que unas veces se gana y otras se pierde, sólo resta apoyar desde hoy mismo, y desde todas las instituciones, a esta hermosa ciudad vasca para que tenga un brillante 2016 cultural y sea ésta una verdadera oportunidad para integrar todas las voluntades desde el respeto y la tolerancia para conquistar un bien tan preciado como el de la libertad.

martes, 21 de junio de 2011

La última arenga del Cardenal Rouco


El arzobispo de Madrid ha declarado públicamente que el régimen franquista, con todas sus persecuciones y fusilamientos, fue “un mal menor necesario para la salud de España”. Firme defensor del catolicismo más reaccionario, al Cardenal Rouco no le ha temblado la mano al firmar la clausura de aquellas parroquias que no son de su agrado o se apartan de los cánones generales, como ocurrió con la Parroquia de San Carlos Borromeo en Madrid.

Este Cardenal, máximo representante de la Iglesia Católica en España, se ha caracterizado siempre por sus excesos. No olvidemos que ha sido durante los últimos años el principal azote del Gobierno del Presidente Rodríguez Zapatero desde el púlpito y desde las ondas de la COPE, pues no en vano ha ejercido con mano férrea la “guerra sucia” contra todo lo que olía a conquista de derechos sociales, tales como la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que fue modificado el Código Civil, dando la oportunidad, sin menoscabar ningún derecho a otro sector de la población, al colectivo homosexual de ejercer su derecho a contraer matrimonio y equipararse así al resto de la población. Esta conquista nunca ha sido tolerada por la Iglesia Católica, aduciendo siempre a que el matrimonio es una institución que crea un vínculo conyugal ante Dios y ante la sociedad entre un hombre y una mujer y a la etimología de la palabra latina matrimonium (calidad de madre) que implica la existencia de una madre para que exista tal institución.

Tampoco gustó al Cardenal Rouco Varela la regulación de la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, aún cuando dicha ley sólo despenaliza diferentes situaciones anacrónicas que se daban hasta entonces y establece los plazos para poder practicar el aborto, homologándose con otras leyes europeas.

Ha sido este purpurado el que se ha erigido en látigo del Gobierno de España, convocando y participando en cuantas manifestaciones sirvieran para intentar desgastar la gestión del Gobierno, siempre bajo el paraguas de la protección de la familia, amenazada según su “eminente” opinión por la acción del gobierno socialista. Sin embargo, no vacila el Cardenal en extender su mano para recoger la “limosna” que le da el Gobierno de España para la próxima visita del Papa a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Tampoco rechaza el “donativo” de 5000 millones de euros que le regala el Estado, por medio del IRPF y gracias al Concordato de 1979 con El Vaticano, para el sostenimiento de la Iglesia Católica cuando éste debiera recaer única y exclusivamente en manos de los feligreses católicos.

La última y “endemoniada” arenga que ha lanzado el Arzobispo de Madrid es que los jóvenes, y no tan jóvenes, valedores del Movimiento 15M no conocen ni a Dios ni a Cristo y “se encuentran con sus vidas rotas”. El Cardenal Rouco tendría que releer el capítulo 23, versículos del 13 al 33, del Evangelio de San Mateo, ya que se comporta como un auténtico sepulcro blanqueado y debería centrar su empeño en comprender y predicar las siguientes palabras de Monseñor Pere Casaldáliga, que sí tienen mucho que ver con las ideas del Movimiento 15 de Mayo: Reivindicamos la verdadera política. Una política, "otra", de justicia, de transparencia, de servicio, de participación, programada y vivida local y mundialmente. Renovando las instancias tradicionales, muchas de ellas caducas e injustas, y propiciando otras nuevas. Formando políticamente a la ciudadanía, sugiriendo actitudes, procesos, campañas; buscando soluciones. Pensar y asumir lo que se debe hacer para que la política esté viva, resucitada, lejos de los "sepulcros blanqueados", y sea una política humana y humanizadora.

domingo, 20 de marzo de 2011

ENERGÍA NUCLEAR: ¡NO, GRACIAS!


El último gran terremoto de Japón y el posterior tsunami han dejado al aire las vergüenzas de la energía nuclear. Vaya por delante mi oposición rotunda a este tipo de energías que entrañan un gravísimo peligro para la naturaleza y para la humanidad, ya que cualquier error, por exiguo que sea, puede ocasionar un desastre de incalculables proporciones. Basta recordar el episodio acontecido con la Central ucraniana de Chernóbil el 26 de abril de 1986, considerándose hasta el día de hoy uno de las mayores catástrofes medioambientales de la historia. Aquel fatídico día y debido a un corte de suministro eléctrico, se produjo un desproporcionado aumento de potencia en el reactor número cuatro de la central nuclear, originando el sobrecalentamiento del núcleo del reactor, y terminando por provocar la explosión del hidrógeno acumulado en su interior. Ingentes cantidades de dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio, erbio, aleaciones de circonio, todos ellos materiales altamente radiactivos, fueron arrojadas a la atmósfera, estimándose el vertido quinientas veces superior al liberado por Little Boy, la bomba atómica que arrojaron los norteamericanos el seis de agosto de 1945, desde el macabro B-29 Enola Gay, sobre Hiroshima como gran colofón de la II Guerra Mundial. Una energía que tuvo su origen y su causa en el desarrollo de una potente arma de guerra, capaz de aniquilar a más de 140.000 seres humanos, nunca podrá ser considerada por la humanidad como fiable y amiga por el grado de destrucción implícita que comporta.

A veinticinco años del accidente nuclear de Chernóbil y sesenta y seis años después de la masacre de Hiroshima y Nagasaki, esta vez debido a las fuerzas de la naturaleza, nos encontramos a las puertas de otra hecatombe atómica en el mismo corazón del imperio japonés. El accidente de Fukushima ha demostrado a todas luces que el ser humano, aunque se empeñe en lo contrario, continúa siendo un ser frágil y limitado dentro de la naturaleza y, por mucho que lo desee, no puede terminar de controlar todo lo que acontece en ella. En esta ocasión ha sido un gran terremoto y un posterior tsunami los que han puesto en jaque a la energía nuclear, desatando la preocupación en el resto del mundo debido a las extremas medidas de seguridad que gozan las centrales niponas, aunque a la postre se hayan visto insuficientes para contener la amenaza de contaminación radiactiva.

España cuenta en la actualidad con siete centrales nucleares en pleno rendimiento: José Cabrera - Zorita y Trillo en Guadalajara, Santa María de Garoña en Burgos, Almaraz en Cáceres, Ascó y Vandellós II en Tarragona, y por último, Cofrentes en Valencia. Entre todas ellas aportan aproximadamente el 20% del total de la energía que se consume en nuestro país. España continúa siendo totalmente dependiente del exterior en energía ya que carece de yacimientos de petróleo y gas, siendo las fuentes energéticas del carbón, la hidráulica, la nuclear y las energías renovables, como la eólica y la solar, totalmente insuficientes para el autoabastecimiento energético. Un análisis pormenorizado y exhaustivo de las necesidades energéticas que tiene nuestro país, hace que voces autorizadas de diversos espectros profesionales y políticos propugnen la necesidad de implementar la instalación de nuevas centrales nucleares en suelo español, aunque la gran mayoría de la población esté en contra de la utilización de este tipo de energía por los inconvenientes de seguridad y por la generación de residuos sólidos y líquidos de alta radiactividad, que permanecen latentes durante miles de años, problemas que hasta la fecha no han sido resueltos y que tienen difícil solución en un futuro inmediato. Por ahora sigo gritando bien alto: Energía Nuclear ¡No, gracias!

sábado, 1 de enero de 2011

La desesperación de no poder llegar a fin de mes

Comienza otro año después de habernos conjurado comiendo las doce uvas, expresando mil y un deseos y esperando que algunos de ellos, al menos aquellos relacionados con la salud, se conviertan en realidad. Atrás, a menos de veinticuatro horas, queda uno de los peores años de cuantos hemos vivido en nuestra todavía joven democracia. Han sido trescientos sesenta y cinco días marcados por la profunda crisis económica y por las difíciles relaciones entre los dos partidos políticos con mayor representación parlamentaria. Ni PSOE ni PP se han puesto de acuerdo por el bien común en arrimar el hombro, dejando aparte sus pretensiones partidistas y electorales, para intentar empujar todos juntos en la misma dirección con el objetivo de sacar a España del vagón de cola de la Europa sin fronteras y por ello, a día de hoy, continuamos sine die con la espada de Damocles de los grandes inversores internacionales sobre la economía española. De haberse puesto de acuerdo los dos principales partidos, ahora estaríamos hablando de la salida paulatina de la crisis y, quizás, del inicio del crecimiento económico y la correspondiente mejoría en las tasas de desempleo. Pero, sin duda, Spain is different, como lo fue en el siglo pasado y lo ha sido desde siempre, teniendo que aguantarnos incluso con la dictadura franquista durante más de treinta años, mientras los estados fascistas europeos caían en los brazos de la democracia y el Plan Marshall americano sólo daba a España la idea para hacer la inolvidable película del genial Berlanga.

Se ha ido un año inefable - Annus horribilis – para toda las conquistas sociales y, lo que es aún peor, nos ha dejado a todos un poco más pobres a pesar de la Huelga General. Han subido vertiginosamente los hidrocarburos y el transporte, la energía eléctrica y el agua de abasto, pronto lo hará la factura telefónica y las tasas aeroportuarias, al tiempo que entramos en una nueva era de glaciación económica donde los salarios decrecerán y las conquistas de la llamada sociedad del bienestar se irán perdiendo poco a poco.

Es hora por tanto de tomar conciencia ciudadana y encarar la situación que se nos avecina con empeño y con determinación, sin volver a dar cheques en blanco a ninguna formación política a pesar de las promesas electorales que nos hagan que, como un azucarillo, se terminan por disolver tras el cuarto o quinto Consejo de Ministros. Es hora de plantar cara y exigir la extremaunción y posterior entierro del actual sistema financiero que continúa empobreciendo las estructuras económicas y por ello a todas las capas sociales. Es hora de armar un sistema que redistribuya con mayor equidad tanto la riqueza como la pobreza sin que siempre sean unos pocos los que atesoren las grandes fortunas y la inmensa mayoría la que se vea sometida a las fauces de la desesperación de no poder llegar a fin de mes.

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡POR UN SAHARA LIBRE!


Ante la vergüenza que siento porque las autoridades españolas no hacen otra cosa que esconder la cabeza bajo el ala y mirar hacia otra parte en el largo, injusto e inhumano conflicto del Sahara Occidental, reconociendo que hasta fecha de hoy, y según la normativa de la ONU, es nuestro país la actual "Potencia Administradora" del territorio saharaui, independientemente que de facto lo sea el Reino de Marruecos, y ante la barbarie que se está cometiendo contra la población civil saharaui en la capital del Sahara Occidental, he decidido colocar en mi blog el lazo adjunto como señal inequívoca de mi solidaridad con este pueblo. Si tú también lo deseas, puedes colocar la imagen en tu blog.

¡Por un Sahara Libre!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Ninguna religión, ni tan siquiera una ley, vale la vida de un ser humano


La condena a muerte de la iraní Sakineh por haber cometido adulterio se ha convertido en el símbolo de otras tantas mujeres juzgadas y condenadas a la más injusta e inhumana de las penas: la pena de muerte. Todavía hoy, en el segundo decenio del siglo XXI, muchos países continúan legislando y juzgando con la letra y la sangre de la religión sin querer comprender que ninguna religión, ni tan siquiera una sola ley, vale la vida de un ser humano. A pesar de ello, no seré yo quien satanice a religión alguna, pero todas y cada una de ellas, sobre todo las grandes religiones monoteístas, han cometido innumerables tropelías a lo largo de la existencia del ser humano siempre con el objeto de preservar el orden divino y humano, poniendo a Dios como testigo y juez de la vida cotidiana cuando ésta, en uso de su libertad, sólo compete al ser humano.

¿Por qué no se preocupan estos países y gobernantes, defensores de la pena de muerte, de defender la vida y posibilitar que sus hombres y mujeres vivan con una ley, universalmente válida para todos: el respeto a los demás? ¿Acaso, de ser cierto los motivos por los que se le ha juzgado, incluso el posible asesinato de su marido, es lícito acabar con la vida de un ser humano? ¿Pueden las autoridades de cualquier país seguir utilizando impunemente la pena de muerte como moneda de cambio para la opresión e instalación del temor en sus ciudadanos? ¿Es moral que nosotros, los llamados occidentales y miembros de los países más desarrollados del planeta, miremos hacia otro lado como si no pasara nada, como si esto no fuera con nosotros porque al fin y al cabo sólo se trata de una joven mujer casi analfabeta en un país integrista islámico? ¿Podemos continuar permitiendo que la religión se entrometa en el desarrollo de la vida civil? Sinceramente, creo que ya ha llegado la hora de afrontar la realidad, clamando con fuerza y razón, y exigir que el poder público y todo lo que ello conlleva no puede ni debe continuar en manos de aquellas personas u organizaciones que no sepan administrar que el fin último es el bienestar y la felicidad de cada uno de los seres humanos.

Probablemente hoy Sakineh será ahorcada en la prisión donde está encarcelada y casi con toda seguridad mañana o pasado mañana volverán a ser lapidadas otras muchas mujeres por el sólo delito de no creer en unas leyes que nada tienen que ver con la humanidad del siglo XXI. Sin embargo la muerte de Sakineh, de no ser conmutada la pena, debe servir de símbolo para hacer realidad la utopía y que de una vez por todas los Organismos Internacionales, quizás bajo el auspicio de la ONU, tomen cartas en el asunto y exijan que sólo se gobierne, no con el uso de la fe sino de la razón.

viernes, 29 de octubre de 2010

Adiós a un Hombre de Estado

"Habrá un día
en que todos
al levantar la vista,
veremos una tierra
que ponga libertad."


Canto a la libertad, JOSÉ ANTONIO LABORDETA



Con la muerte de Marcelino Camacho desaparece una de las figuras claves del final de la dictadura franquista y de la Transición Española. No en vano fue Camacho, como líder indiscutible de Comisiones Obreras, junto a Nicolás Redondo, dirigente de la UGT, quien articuló el movimiento sindical en una España que todavía estaba bostezando el aire represivo de los cuarenta largos años.

Marcelino Camacho sufrió, como el que más, en carne propia el yugo de la dictadura, siendo encarcelado en diversas ocasiones por su ardorosa defensa de las libertades y viéndose obligado a exiliarse a Francia para regresar definitivamente en 1957 sin haber perdido nunca el objetivo sindical gracias a su militancia activa en la CGT francesa.

Al contrario, es a partir de finales de los cincuenta y principios de los sesenta cuando comienza a gestarse y a afianzarse la gran figura sindical que luego resulto ser, convirtiéndose en el afiliado número uno del nuevo sindicato de Comisiones Obreras. No puede pensarse la España del último cuarto del siglo XX sin la presencia y contribución del Camarada Marcelino en la construcción del tejido sindical, político, social y democrático, siendo uno de los más grandes impulsores de los Pactos de la Moncloa.

Por todo ello, es justo considerar a Marcelino Camacho como uno de esos escasos Hombres de Estado que ha tenido este país y que a día de hoy continuamos esperando que aparezcan, aunque tal y como anda el patio de revuelto creo que ese milagro no sucederá en los años venideros.

Sirva pues este breve texto para rendirle tributo al ejemplar ser humano que entregó los mejores años de su vida por las libertades del resto de los españoles y que, a pesar de su gran proyección mediática, continuó hasta el final de sus días siendo el mismo hombre íntegro, honesto y sencillo que siempre fue.


"Ni nos domaron, ni nos doblaron ni nos van a domesticar" MARCELINO CAMACHO

viernes, 8 de octubre de 2010

Vicente Ferrer: otro Mahatma sin el Premio Nobel de la Paz





"He declarado la guerra al dolor y al sufrimiento
y he firmado un compromiso de paz:
contribuir a la unidad entre las naciones y los pueblos"

"
La pobreza y el sufrimiento
no están para que los entendamos,
sino para que los resolvamos"

"No quiero que me recuerden
cuando muera, que me dejen en paz...
allí volveré a hacer otra Fundación Vicente Ferrer"

"¿Qué necesidad tengo de buscar la verdad
si cualquier acción en favor de los demás contiene
todas las filosofías, todas las religiones y a Dios?"


VICENTE FERRER



No cuestiono en absoluto que el Comité noruego para el Nobel haya decidido otorgar este año el Nobel de la Paz al escritor y disidente chino Liu Xiaobo, uno de los líderes de las protestas de Tiananmen de 1989. Sin lugar a dudas que es merecedor del más prestigioso reconocimiento internacional por su firme decisión de luchar contra las estructuras del poder de China y por su lucha no violenta en favor de los más esenciales derechos del pueblo chino. El espaldarazo del Nobel de la Paz debe servir, seguramente, como acicate para que consiga su libertad después de llevar dos años en las cárceles del régimen de Pekín. Creo que no es la gran autoridad moral de Liu Xiaobo lo que está en duda, como tampoco lo fueron en su día Madre Teresa, Nelson Mandela, el Dalai Lama o Aung San Suu Kyi, por citar tan sólo a algunos de los más ilustres receptores del Nobel.
Sin embargo, también es cierto que el Premio Nobel de la Paz se ha otorgado en numerosas ocasiones a personalidades que nada o casi nada han hecho para ser merecedoras del Premio, dejando tras de sí una estela de politización en el Nobel. Tal es caso de Henry Kissinger, Le Duc Tho, Anwar al-Sadat, Menachem Begin o el mismo Barack Obama, merecedor de tan insigne galardón en el año 2009, al poco tiempo de comenzar su mandato y sin ningún motivo firme para la concesión del premio.

Cuando Alfred Nobel institucionalizó el Premio en su testamento lo hizo con arreglo a la siguiente cláusula: El Premio Nobel de la Paz será “para la persona que más haya hecho por la fraternidad entre naciones, la abolición o reducción de los ejércitos y por la promoción de la paz.” Basta releer algunos de los nombres citados anteriormente para alcanzar a comprender que algunas veces, quizás demasiadas, el Comité del Nobel no cumple el deseo del fundador. Precisamente por ello, nunca le fue otorgado dicho premio al mayor precursor de la No Violencia del siglo XX, Mahatma Gandhi, aunque estuviera nominado en cinco ocasiones, debido a las presiones del Reino Unido. Tuvo que llegar 1989 para que el Presidente del Comité del Nobel dijera en la ceremonia de entrega que el Premio Nobel de la Paz al Dalai Lama era “en parte, un tributo a la memoria de Mahatma Gandhi”, reconociendo implícitamente que fue una clara y rotunda injusticia lo que se cometió con aquel hombre sencillo hindú de alma grande que se convertiría con el paso de los años en el paradigma de la No Violencia y en el icono internacional de la Paz, de tal modo que hoy en día no se concibe pensar en la paz sin que asome a nuestra razón la fotografía de Gandhi.

Hoy vuelve a ser otro día triste, demasiado triste para la Paz con mayúscula. Esa paz que generalmente fraguan y forjan los hombres y mujeres que, como a Mahatma Gandhi o a Vicente Ferrer, les gusta escribir los renglones de la historia de la humanidad con minúsculas e intentando pasar desapercibidos porque lo verdaderamente importante son los seres humanos a los que han consagrado su vida. Sí, hoy es otro día triste, tampoco este año ha conseguido la Fundación Vicente Ferrer el Premio Nobel de la Paz y si no lo ha hecho no es porque le falten méritos para ello. En absoluto, creo firmemente que no existe fundación ni persona en el mundo más comprometidas con los valores que preconizaba Alfred Nobel que La Fundación Vicente Ferrer y, por supuesto, el mismo Vicente. Por segunda vez en la historia del Nobel se le vuelve a negar a otro hindú de corazón, a otro Mahatma, el derecho al Premio Nobel de la Paz.

martes, 28 de septiembre de 2010

¡A la calle! que ya es hora


Cuando el pasado 16 de junio el Gobierno del Presidente Rodríguez Zapatero aprobó, por medio de un Real Decreto, la actual Reforma Laboral estaba subiendo el último peldaño para que, no dentro de mucho tiempo, se consiga alcanzar la desprotección total de los trabajadores y trabajadoras con el Despido Libre, y si no al tiempo. Ese es el único objetivo del verdadero poder económico, de ahí el interés de culpabilizar y enfangar a las Centrales Sindicales ante la opinión pública, con la ayuda de algunos medios de comunicación, aún cuando los Sindicatos "nunca mataron a Kennedy" ni son los culpables de la crisis. Una vez aniquilado el tejido sindical, la clase trabajadora será sólo un náufrago a la deriva a merced de los grandes depredadores económicos.

La actual Reforma Laboral ya ha abaratado sustancialmente el despido, reduciendo en casi un tercio los días de indemnización por año trabajado si el despido es improcedente, y ha reducido los derechos sociales que con tanta alharaca fueron defendidos en la anterior legislatura. La Reforma Laboral incide mucho más drásticamente en la flexibilización del despido, en su correspondiente abaratamiento y en la subvención de una parte de su coste por el FOGASA (Fondo de Garantía Salarial) que en las propias políticas de empleo. En el tiempo que lleva en vigor la actual Reforma Laboral se ha institucionalizado la temporalidad como vínculo mayoritario en los nuevos contratos realizados. No es cierto ni mucho menos que esta Reforma vaya a servir para contener el Paro y para generar diversos y abundantes Nichos de Mercado. España arrastra un lastre secular en la Educación y más concretamente en la Formación Profesional, quizás debido a la mala fama y a la escasísima inversión pública y privada, que es incapaz por sí misma de adaptar la mano de obra necesaria a los nuevos tiempos y a los nuevos mercados.

Otra de las guindas de la actual Ley 35/2010 de 17 de septiembre, aprobada en el Parlamento con los 168 votos exclusivos del PSOE y la anuencia debido a las 173 abstenciones de otros partidos políticos (PP, CiU, PNV, Coalición Canaria, Unión del Pueblo Navarro y UPyD), es que deja la puerta abierta y sin límites a los posibles despidos por pérdidas. De esta manera, aquellos empresarios que arrojen o prevean malos resultados económicos, o simplemente vean disminuidos sus beneficios, sin llegar a tener pérdidas del capital, podrán despedir de forma procedente a aquellos trabajadores que considere oportuno, pagando una indemnización de 20 días por año trabajado en lugar de los 42 que estaban establecidos con anterioridad.

El Gobierno Socialista ha terminado por apretar el cinturón sólo y exclusivamente a las clases que jamás han provocado la tan cacareada crisis, comenzando por los empleados públicos, de los peores pagados en la Unión Europea, y terminando por los Pensionistas que al final han visto mermado sus ingresos a partir del próximo 1 de enero. Sólo en lo que respecta a los empleados públicos, con sus correspondientes recortes salariales desde el 0’56% hasta el 8% el Gobierno pretende ahorrar hasta 2011 la cantidad de 4.000 millones de euros. Sin embargo, una vez más el Gobierno de España, al igual que el resto de los gobiernos de las grandes economías del mundo, se ha olvidado de aplicar un correctivo a aquellos que de verdad han originado la crisis. La Banca, parte activa sin duda en el origen de la crisis y en la consolidación de ésta por la negativa a generar créditos a las medianas y pequeñas empresas, continúa a día de hoy, aunque en menor medida que en años anteriores, atesorando grandes beneficios y saliéndose por la tangente a la hora de contribuir con una tasa por transacción. Desde luego que no es sólo nuestro gobierno el que debe imponer dicha tasa pero tampoco ha hecho grandes alardes de estar por esa labor. Ningún país ha potenciado en serio la aplicación de tasas a la Banca y a las Grandes Entidades Financieras y no lo han hecho pura y llanamente porque son ellos, los gobiernos y los Partidos Políticos que sustentan a los diversos gobiernos, los que están hipotecados con créditos otorgados para su funcionamiento.

No sé cómo ni cuándo, pero sí sé que es necesario, hoy más que nunca, que comencemos a arrimar el hombro para cambiar las estructuras del actual sistema económico que sólo provoca desazón y mayor desprotección en la gran masa social que es la que levanta a cualquier país del mundo. Después de todo, nosotros somos miles de millones y ellos, aunque tienen el poder del dinero, tan sólo uno miles. Como escribió el gran poeta Gabriel Celaya...

“¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.”


Ilustración: Il quarto stato, 1901 - GIUSEPPE PELLIZZA DA VOLPEDO

martes, 13 de julio de 2010

ARTE EN EL CÉSPED


Por fin gana el deporte y el fair play desarrollado por la Selección Española en los últimos años. Estamos sin lugar a dudas ante los mejores futbolistas y además ante un Grupo con una calidad humana extraordinaria. Desde tiempos inmemoriales no se había vivido en todos los pueblos y ciudades de España unas jornadas tan festivas y tan formadoras de identidad como las que se han vivido en los últimos días. Son hechos y actos como estos, capaces de juntar voluntades aunque se tengan visiones diferentes del mundo, los que se necesitan para hacer País. ¿Cómo no aprenden los políticos de una vez?

La Roja, después de varias vicisitudes, en un partido memorable dio un repaso de buen hacer y de buen fútbol nada menos que a la selección alemana, demostrando que lo acontecido en la última Eurocopa no fue producto del azar de los penaltys. España, en el partido contra Alemania y en la gran final, a pesar de la suciedad y tosquedad holandesa, ha sabido hacer arte en el césped, interpretando las reglas del fútbol para que el público se divierta y pueda disfrutar (ese es principal objetivo de una obra de arte) con un juego basado en el toque, en la inteligencia y en la plasticidad.

Quiero desde aquí dar las gracias a todos y cada uno de cuantos han hecho posible que este sueño se hiciera realidad. Es hermoso, sin duda, tener sueños, pero lo verdaderamente bello es verlos hacerse realidad. Aquí no cabe el soliloquio de Calderón en boca de Segismundo... “toda la vida es sueño,
 y los sueños, sueños son”. No, la vida tiene que ser palpar, acariciar, modelar los sueños día a día hasta convertirlos en algo tangible. Ahora toca disfrutar de la realidad y quizás, si se puede, comenzar a soñar de nuevo con que dentro de cuatro años podamos disfrutar de una verdadera obra de arte en el césped: una final de España – Brasil.

martes, 15 de junio de 2010

CRISIS? WHAT CRISIS?

Crisis? What Crisis? Este es el cuarto álbum del grupo británico Supertramp, publicado en 1975. Desde entonces ha llovido bastante no sé si debido al tan cacareado cambio climático o a que, simplemente, la naturaleza ha decidido emular a los humanos volviéndose loca.

Primero nos vendieron la moto para que invirtiéramos en ladrillos, comprando pisos y dúplex que nunca llegaron a tener un valor real por estar sobrevalorados. Parecía que lo único verdaderamente importante era el consumo en viviendas, ya fueran nuevas o de segunda mano. Basta recordar los miles de anuncios publicitarios llamando a la compra de la segunda residencia en la costa o en el campo español. Se construyó mal y demasiado en cualquier pueblo con el pretexto de que era una buena oportunidad para llenar las arcas municipales y mejorar los servicios ciudadanos. Los Bancos y Cajas, amparados en el precio del dinero fijado por el Banco Central Europeo, se encargaron de bajar hasta lo indecible los tipos de interés con el objetivo de acumular cuantas más hipotecas mejor. Gran parte de la población, sobre todo la joven, se vio tentada a invertir en una vivienda. En España, al contrario que en el mundo anglosajón, estamos acostumbrados a ser propietarios y no inquilinos, quizás porque nunca ha existido una política real que facilitase el alquiler, con importantes desgravaciones fiscales e inversión pública para abaratar el suelo.

Después llegó la primera gran debacle financiera estadounidense, con la caída del gigante Lehman Brothers que en 2007 se vio seriamente afectada por la crisis financiera provocada por los créditos Subprime (hipotecas con mayor riesgo de impagos por cuanto sus propietarios no tienen ingresos regulares para acometer los pagos de manera fija). Lehman acumuló enormes pérdidas por títulos respaldados por las hipotecas a lo largo de 2008. Sólo en el segundo trimestre fiscal, Lehman informó de pérdidas por valor de 2.800 millones de dólares y se vio obligada a vender 6.000 millones de dólares en activos. En el primer semestre de 2008, Lehman había perdido el 73% de su valor en bolsa. En agosto de 2008, Lehman informó de que tenía la intención de despedir al 6% de su plantilla, 1.500 personas. Finalmente, el 15 de septiembre de 2008 Lehman Brothers anunció la presentación de quiebra, iniciándose así una caída en cascada de múltiples entidades financieras en los cinco continentes y el consiguiente rescate financiero por parte de los gobiernos de los países, verdadera ruina de las arcas públicas.

La situación económica internacional comienza a desmoronarse, cebándose en mayor medida en países que, como el nuestro, tienen una mayor dependencia del sector de la construcción e inmobiliario. El desmantelamiento de nuestro sector de producción más emblemático ocasiona que las cifras de parados en España se disparen, llegando a los cuatro millones y medio, casi el doble que en los demás países europeos que gozan de una múltiple sectorización de la producción. Es precisamente esta tasa de paro tan alta, el 20’05, la que da un carácter verdaderamente grave a la situación de España porque cuanto mayor es el paro, mayor es el temor a perder el puesto de trabajo y menor es el consumo, iniciándose otra espiral que lleva a la quiebra a numerosos negocios por falta de clientes compradores. Las empresas comienzan a cerrar porque no pueden hacer frente a los préstamos y al pago de nóminas al no tener suficientes ingresos.

Es cierto que el gobierno ha estado dando palos de ciegos con esta crisis desde hace más de dos años, quizás porque tanto el Presidente Rodríguez Zapatero como la plana mayor del PSOE, generacionalmente, estén imbuidos de los sonidos de aquel famoso álbum de Supertramp que negaba la crisis de los setenta. También es cierto que el PP, principal partido de la oposición, y su líder Mariano Rajoy, han dando también palos, esta vez no de ciegos, en el lomo de los socialistas, creyendo que con ello llegará la caída del gobierno y el adelanto de las elecciones, asegurándose un triunfo más que cómodo en las urnas para formar gobierno sin necesidad de pactos posteriores. Sin embargo, este juego del PP, totalmente contrario al que realizan otros partidos de centroderecha europeos, nos va a salir caro a los españoles porque cuanto más tiempo se tarde en comenzar a remontar la crisis, más profunda será la herida económica que termine por desangrar a España y, lo que es peor aún, a sus ciudadanos que han comenzado a perder poder adquisitivo, ilusión e imaginación y a hacer más profunda la crisis.

domingo, 11 de abril de 2010

CASO GARZÓN: ¿CÓMO VAMOS A PERMITIR QUE LA HISTORIA DE ESPAÑA SEA UNA HISTORIETA?


España vuelve a ser, bien entrado ya el siglo XXI, un país de charanga y pandereta, vuelve a ser el país que ridiculizó el genial Berlanga en su Bienvenido Mr. Marshall. Cuando ya se supone que la democracia está bien asentada, después de más de treinta y cinco años de muerto el dictador, y amparándose en la Ley 46/1977 o Ley de Amnistía, Falange Española de las JONS, único Partido legal durante la larga dictadura del General Franco, el Sindicato ultraderechista Manos Limpias y la Asociación Libertad e Identidad (menudos nombres de guerra se han buscado) van a lograr sentar en el banquillo al Juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón acusándole de prevaricación por investigar las muertes del franquismo, sabiendo según ellos que no puede iniciarse ningún tipo de proceso contra los crímenes y desapariciones del franquismo por haber sido amnistiados. Que un partido político como Falange, cuyo objetivo principal según su fundador es romper las urnas, junto con los otros grupos ya citados, pueda presentar una querella contra el Juez Garzón, y que encima el Tribunal Supremo la haya considerado, es cuanto menos kafkiana y surrealista aparte de ser un auténtico hazmerreír a ojos de cualquier país civilizado y democrático que tenga una justicia despolitizada. ¿Cómo se puede argüir que la Ley de Amnistía marcó un antes y un después con el pasado franquista? ¿Cómo se puede sostener tanto disparate cuando los crímenes de lesa humanidad no prescriben jamás? ¿Cómo se permite que todavía hoy, después de más de setenta años de finalizada la Guerra Civil, en pleno siglo XXI, continúen impune los asesinatos masivos que se realizaron durante los años treinta y cuarenta, enterrando los cadáveres en cunetas y bosques y arrojándolos a numerosos pozos y simas de nuestro país? ¿Acaso no es prevaricar saltarse la persecución de los crímenes contra los Derechos Humanos y dejarlos en la impunidad? ¿Cómo vamos a permitir que la Historia de España sea una historieta?
Baltasar Garzón se ha distinguido siempre por ser un Juez implacable con el terrorismo de ETA y del GAL, aunque se le haya criticado que en muchas ocasiones actuó contra estos últimos por despecho al no ser considerado por Felipe González para el cargo de Ministro en el último Gobierno Socialista de su mandato. Sea como fuere, Garzón es sin lugar a dudas un Juez, con todos los fallos de instrucción que se quieran, riguroso en su trabajo y máximo defensor a ultranza de los Derechos Humanos en el mundo, no en vano ha sido él quien tuvo los arrestos necesarios dentro del panorama jurídico internacional para lograr poner entre las cuerdas al mismísimo General Pinochet, amén de otros sanguinarios militares argentinos. Gracias a él no han quedado impunes hechos tan atroces como los que ocurrieron en las dictaduras chilena y argentina, abriendo la espita para que jueces latinoamericanos se hayan decidido, con todo el peso de la ley y de la conciencia, a abrir cuantos procesos sean necesario para intentar juzgar a todos los responsables de aquellos crueles desmanes. Sin embargo, quien ha sido aplaudido por toda la comunidad internacional por su valor ante la injusticia, considerándosele incluso merecedor de ser presentado como candidato a Premio Nobel de la Paz, es hoy en nuestro país pasto de las más feroces críticas por parte de sectores ultraconservadores que tienen su vocero en el principal partido de la oposición, untado con la trama Gürtel y empeñado en aventar sus propios problemas internos, los mismos que tuvo en su día la UCD, con la inmolación de un chivo expiatorio en la figura del Magistrado de la Audiencia Nacional. Si nadie lo remedia, veremos a magistrados de otros países investigando, sentenciando y condenando a los responsables de los crímenes cometidos en la dictadura franquista y cerrando definitivamente la mal cerrada Transición española.
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Fotografía: EFE

martes, 19 de enero de 2010

Haití es hoy el epicentro de una deuda histórica que estamos obligados a resolver

Haití fue la Perla de las Antillas para la República francesa a partir de 1693, cuando los españoles renunciaron a la administración del tercio de la isla La Española conquistada por Colón en 1492, cuando esa tierra era una magnífica mina de oro. Posteriormente fue convertida en tierra de esclavos que eran llevados desde el África negra para trabajar en las plantaciones de azúcar, tabaco e índigo. Haití fue la primera gran colonia que logró su independencia en 1804 y el primer país del mundo que abolió la esclavitud. Haití, a su vez, fue el refugio seguro para Simón Bolívar cuando fracasó ante los españoles en la primera campaña libertadora y fue precisamente Haití quien financió con dinero y armas gran parte de las posterior campaña del Libertador. Quizás estos cuatro últimos acontecimientos hayan marcado la relación de Haití con su antigua metrópolis y con el resto de países explotadores, porque no olvidaron fácilmente la rebelión haitiana. Francia continuó saqueando a su excolonia hasta 1855 exigiéndole el pago de 90 millones de francos que indudablemente condenaron el desarrollo posterior haitiano durante el siglo XIX. Lo que vino después, ya en el siglo XX, es harto conocido: sucesivas dictaduras de los Duvalier, Papá Doc y Baby Doc, la etapa de Aristide y la dictadura de Raoul Cédras, para volver de nuevo Aristide ayudado por Clinton, entonces Presidente de EEUU, hasta la llegada al poder del actual Presidente, René Préval, en 2006. Sin embargo, estos últimos años, a pesar de que es cierto que se ha hecho un esfuerzo internacional por establecer lazos de cooperación con Haití, es cuando se ha disparado la miseria y la inseguridad porque el gobierno no ha sido capaz de articular correctamente la situación socioeconómica. En la actualidad, se puede afirmar sin temor a equivocarse que, hoy por hoy, no existe un gobierno que gobierne y casi se puede aventurar que tampoco existe el Estado como tal.

Sólo me habita el silencio ante tanta desolación, aunque dicho silencio me queme la sangre y me retuerza las entrañas. No es hora de palabras, es la hora y es el tiempo de la acción. Es el tiempo de exigirle a nuestros gobiernos y a la ONU que el panorama de todos estos países, hoy reflejados en el horror de Haití, tiene que cambiar. No puede permitirse saquear a un pueblo como se ha hecho con el haitiano, permitiendo que una saga de dictadores sátrapas y empresas extranjeras hayan realizado el negocio del siglo y hayan condenado a un país a vivir en el caos. El problema de Haití, más que el cruel y devastador seísmo que ha sacudido su territorio, matando probablemente a más de doscientos mil seres humanos, es la carencia de estructuras políticas, sociales y económicas que sean capaces de asimilar ese desastre y generar un nuevo futuro. El gran problema de Haití es que este terremoto ha hecho saltar en añicos por los aires los restos de una sociedad y el propio futuro. Ya no es tiempo de falsos cantos de esperanza, no es tiempo de reuniones internacionales de donantes, no es tiempo de la falsa solidaridad que durará lo que aguanten las portadas de los principales rotativos del mundo. Ahora es el tiempo de la exigencia, el tiempo del compromiso y de la acción, es tiempo de agarrar el toro por los cuernos y plantarle cara al futuro, es tiempo de las soluciones, es tiempo de una profunda reforma estructural que posibilite que el noventa por ciento de la población salga de la miseria. ¿Cómo es posible que la comunidad internacional permita esta arma de destrucción masiva que es la condena de la mayoría de la población a la pobreza más absoluta? ¿Cómo es posible que se condene al exterminio a más de ocho millones de seres humanos? ¿Es esto un arma de destrucción masiva o no? ¿No intervino EEUU, con la ayuda de diferentes países, en Irak por mucho menor motivo? ¿No invadió la ONU Afganistán por el ataque terrorista a las Torres Gemelas de Manhattan? ¿No es más asesina esta sutil arma que las inexistentes iraquíes? ¿No es más asesina esta injusta situación que el propio Bin Laden y su ejército de Al Qaeda? ¿No es una auténtica atrocidad conocer que la gran mayoría de los haitianos sobreviven con menos de un euro al día, cifrándose su renta per cápita en apenas 600 dólares anuales? ¿Cómo es posible que sigamos mirando hacia otro lado? ¿Para cuándo una Organización de Intervención Rápida (RIO) en el seno de la ONU que sea capaz de intervenir con prontitud? Haití es hoy el epicentro de una deuda histórica que estamos obligados a resolver.

viernes, 18 de diciembre de 2009

EL REGRESO DE AMINETU HAIDAR

No ha sido en vano la Huelga de Hambre que, durante treinta y dos largos días, ha realizado Aminetu Haidar para que la dejaran regresar al Sáhara Occidental junto a su familia. El problema está en que en este siglo XXI ya no estamos acostumbrados a que haya personas que luchan por ideales y por la defensa, hasta sus últimas consecuencias, de los Derechos Humanos. Estamos inmersos en un mundo demasiado competitivo en el que sólo se ensalza el individualismo y el economicismo y sin embargo, a pesar de todo, todavía existen luces que iluminan y deslumbran, como la de Aminetu Haidar, este universo tan oscuro.

Ahora es tiempo de felicitarnos y estar de fiesta por el regreso de Aminetu a El Aaiún con sus hijos y el resto de su familia, pero no podemos olvidar que esta tragedia comenzó con una auténtica tropelía de Marruecos, pisoteando los Tratados Internacionales y la Carta de los Derechos Humanos, y lo que es peor aún con la complicidad o brazos caídos, es lo mismo, de España que conocía desde el día antes, según el Ministro Moratinos, después de ocultar que lo sabía durante un mes, lo que el Reino de Marruecos se disponía a hacer. Ahora ya ha llegado el día de exigirle a nuestro gobierno que actitudes tan execrables, como la expulsión de Aminetu Haidar, no se pueden ni se deben volver a consentir. -

Ya no vale mirar hacia otro lado ni esconder la cabeza bajo el ala por temor a romper el equilibrio y la "amistad" con un país que se empeña en empantanar y ahogar las resoluciones de la Naciones Unidas. España tiene la obligación moral e histórica de contribuir firme, enérgica y asertivamente a solucionar el confllicto del Sáhara Occidental porque, recordémoslo una vez más, fue nuestro país quien lo creo abandonando y regalando dicho territorio. Es hora, pues, de ponerse las pilas y hacer justicia reparando todos los errores.



Situación del Sáhara Occidental en el continente africano






jueves, 8 de octubre de 2009

Solidaridad versus indiferencia

“Solidaridad” (1999) - PEPE NOJA

La escuela ha de potenciar la solidaridad como valor fundamental. Es por ella por la que la educación tiene norte. Sin ella no tendría sentido este trabajo. ¿Para qué educar?, sino para lograr una sociedad más justa, cooperante y solidaria. Si no entendemos la educación como generadora de actitudes y valores igualitarios, si no la concebimos desde la necesidad de modificar los actuales esquemas sociales que nos abocan a la incomprensión y al individualismo, si no la imaginamos capaz de transformarnos como individuos dentro de la colectividad, ¿para qué seguir con esta farsa?

Solidaridad no es introducir unos cuantos euros en un sobre para no se sabe bien qué causa, ni observar con rubor las lejanas imágenes de las múltiples guerras que nos conmueven, ni rebelarnos ante las injusticias por las que, en realidad, nada o casi nada hacemos. Solidaridad es levantarse cada mañana sintiéndose el otro, siendo ese otro porque somos uno mismo. Sólo así podremos cesar de una vez esta vorágine que oprime al ser humano: la indiferencia.